Suzuki XL7 | Un espacio que debía llenarse

La firma japonesa regresa al segmento de los SUVs equipados con tres corridas de asientos, una categoría que hace 15 años abandonó tras sacar de su catálogo al XL7. Pero ahora todo vuelve a foja cero, porque el citado modelo regresa mostrándonos una renovada fisonomía pero optando por una motorización mucho más discreta.

Por Leonardo Pacheco / Fotos Prensa Suzuki    

Para un fabricante de corte generalista es de suma importancia no dejar espacios vacíos en ningún segmento, porque de ese modo logrará una participación comercial mucho más activa y de paso grabar su nombre en los primeros lugares dentro del ranking de recordación; una marca Premium en cambio tiene pocas posibilidades de ser olvidada.

Si analizamos el line up de Suzuki nos daremos cuenta que su gama de productos es sumamente completa, porque va desde un asequible citycar Alto 800 hasta un aventurero Vitara, pasando antes por un S-Cross, Jimny y Baleno, por nombrar algunas de sus celebridades.

Pero en la zona alta algo faltaba, estaba ausente un ejemplar que fuese capaz de responder a las necesidades de una familia numerosa, con siete plazas por supuesto, claro que en un formato mucho más atractivo que la silueta monovolumen. Y es ahí donde el XL7 calza como anillo al dedo, justo en ese nicho donde el fabricante japonés no estaba presente para competir, por ejemplo, con un Changan CX70, Brilliance Konect o Chery Tiggo8.

Ahora bien, ¿cuál es la lógica de este producto? Se trata simplemente de poner a disposición de los compradores un automóvil provisto del espacio suficiente para acoger a siete ocupantes, aunque con la ventaja de que esa alternativa no es una minivan sino que un atractivo sport utility… digamos las cosas sin rodeos, porque no a todos les agrada verse en las calles como una “soccer mom”.

Para llenar ese vacío Suzuki tomó del anaquel uno de sus nombres conocidos, el XL7, claro que actualizando la arquitectura y modernizando sus líneas esenciales para ajustarlas a las exigencias de hoy, porque recordemos que este producto comenzó a escribir su historia en 1998. Así es como el XL7 regresa al mercado nacional, esta vez desde Indonesia, lo que deja al Ertiga reservado a los compradores pragmáticos que prefieren una minivan por sobre un SUV.

Dos airbags es la oferta máxima

El renovado XL7 está sostenido sobre la plataforma Heartect, la misma que utiliza Swift y Ertiga, una base que le permite presentarse con una longitud de 4.450 mm, una anchura de 1.775 mm y una distancia entre ejes de 2.740 mm; la carrocería en tanto se alza hasta los 1.710 mm. Es importante señalar que la capacidad del maletero fluctúa entre los 153 y 803 litros, dependiendo de la cantidad de asientos que estén en uso.

Como ya lo señalamos se trata de un SUV, por lo en su arquitectura se reconocen con claridad dos segmentos, proa y habitáculo, destacando además la presencia de un vistoso cinturón de resina negra que cubre toda la zona baja… incluyendo los arcos de ruedas.

El diseño exterior posee mucho carácter e identidad, porque no estamos en presencia de un Vitara alargado, sino que de un automóvil con sus propias características y raíz genealógica. El frontal muestra rasgos bien acentuados que cuadran con la idea de un SUV, y en la zaga se hace notar un enorme portalón, componente que recurre a una ornamentación negra para adquirir protagonismo.

El habitáculo es amplio y las tres corridas de asientos se organizan del modo 2+3+2, mientras que en el puesto de manejo se aprecian soluciones sencillas pero muy ergonométricas y una casi total ausencia de sofisticaciones; el clúster es analógico y la nota tecnológica solo la aporta la pantalla táctil de 10”, monitor que brinda acceso a las dos plataformas telefónicas de rigor.

En seguridad se anuncia, para todas las versiones, doble airbag, frenos ABS+EBD, cámara y sensor de retroceso, inmovilizador antirrobo y anclajes Isofix, entre otros. En los niveles más altos se ofrece control de estabilidad (ESP) y asistencia de salida en pendiente (Hill Hold Control), siendo una mala noticia el no poder optar por una mayor cantidad de airbags.

En este reinventado XL7 solo está presente una planta motriz gasolinera de 1.5 litro, un bloque de tipo atmosférico que produce 103 CV a 6.000 rpm y un torque de 138 Nm a 4.400 giros por minuto. Se ofrece con transmisión mecánica de cinco velocidades o con un conjunto automático de cuatro marchas, que es otro de los temas discutibles, y con respecto a la política de precios se anuncian valores bonificados que parten en $12.990.000.