MINI | Las derivaciones del clásico modelo cumplen 60 años

El compacto automóvil concebido por el ingeniero Alec Issigonis, debutó el 26 de agosto de 1959. Su éxito fue inmediato, creándose al poco tiempo las variantes Cooper, destinadas a la competición, y también algunos formatos más funcionales, como las versiones Delivery Van, Countryman y Pickup.

Por Leonardo Pacheco / Fotos Newspress 

Para entrar en contexto hablaremos del MINI original, de ese pequeño y revolucionario automóvil que nació para brillar. Desde su novedosa configuración mecánica hasta su adorable diseño exterior, el denominado Morris MINI o Austin Seven, dependiendo de qué marca de la BMC (British Motor Corporation) lo fabricara, fue inmediatamente amado por los ingleses; se transformó en un símbolo de ese país… como el Big Ben o el Pie de Riñón.

Es uno de esos ejemplares inmortales del mercado, e incluso en sus años mozos se adjudicó varios triunfos en el deporte motor, gracias a las modificaciones realizadas por John Cooper, ámbito en el que destacan las tres victorias obtenidas en el Rally de Montecarlo. Como ya sabemos el MINI Cooper se construye hasta nuestros días, así que su historia está lejos de terminar.

DENTRO DEL CATÁLOGO SE OFRECÍAN ALGUNAS VERSIONES DE CARÁCTER INDIVIDUAL, LO QUE HOY DENOMINARÍAMOS PERSONALIZADAS. SE TRATABA DE LOS EJEMPLARES WOLSELEY HORNET Y RILEY ELF, EQUIPADOS CON UNA PROA PROMINENTE Y ALETILLAS EN LA ZAGA.

Pero ahora exploraremos otra parte de esta historia, de ese capítulo donde se ubican las tipologías más funcionales de este automóvil. A menos de cumplirse un año desde el lanzamiento de lo que denominaremos MINI original, se presentó un interesante abanico de variantes destinadas a labores de reparto, a los asuntos familiares y al manejo de carga: Delivery Van, Countryman y Pickup.

La unidad Delivery Van, o simplemente Van, fue creada por los ingenieros de la BMC como una respuesta a la creciente necesidad de entregar mercaderías en los comercios de la zona central de Londres y otras grandes urbes británicas. La idea funcionó, y para llevarla a cabo se alargó la plataforma del MINI para crear una amplia superficie de carga, cuyos paneles laterales no tenían ventanillas; para ingresar a ese sector se ubicó un portalón de doble hoja en la parte trasera.

Del Delivery Van surgió el Countryman o Traveller, que era la misma carrocería pero equipada con ventanillas en los flancos y una segunda fila de asientos. En estricto rigor se trataba de un station wagon, aunque en ningún momento se le dotó de puertas para acceder a la citada banqueta; los viajeros debían mover los respaldos de los asientos frontales para tomar ubicación.

El catálogo se completó con la variante Pickup, en 1961 para ser más precisos, silueta que utilizó la misma plataforma de sus pares Delivery Van y Countryman, aunque esta vez solo recurriendo a una caja trasera. Lo mejor de todo es que estos nuevos formatos lucían igual de encantadores que el MINI original, por lo que el público no tardó en agotarlos de los concesionarios; en la actualidad la camioneta es altamente valorada por los coleccionistas.

En resumen, son las variantes Delivery Van, Countryman y Pickup las que cumplen 60 años desde que fueron presentadas, un motivo de celebración en toda la comunidad amante de los automóviles antiguos y, especialmente, en quienes le profesan un amor especial a este legendario modelo.