Mercedes-AMG A 45 S | Un objeto de deseo

Se trata nada menos que del Clase A más potente de la historia, título que ostenta gracias al motor de 421 CV que se oculta bajo el capó. Este hatchback de alto performance se acaba de estrenar en nuestro país, mediante la vía online, con un precio de 66 mil dólares y tres unidades ya vendidas.

Por Leonardo Pacheco / Fotos Prensa Mercedes-Benz   

Según los registros del fabricante germano este hatchback está en condiciones de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. Así de simple, es un devorador de asfalto que llega para imponer su presencia por sobre la variante A 35 AMG y dejarnos en claro que cuando se trata de potencia nadie sabe más que la citada división; por supuesto que el lujo no está fuera del menú, porque la mano de Mercedes-Benz está involucrada en su desarrollo y eso nos garantiza una elevada porción de refinamiento.

Obviamente que para la realización de su plataforma y estructura monocasco se utilizaron los materiales más avanzados, livianos todos ellos para lograr así 1.635 kilos sobre la báscula. En la carrocería destacan los elementos aerodinámicos que le sirven para enfrentar los rigores de la pista, como el alerón trasero, los difusores ubicados en la parte inferior de la zaga y los deflectores de turbulencia que sellan los vanos donde se ubican los neblineros… accesorios que en este caso puntual no están presentes.

EN SU GENEROSA OFERTA DE EQUIPAMIENTO ESTÁ PRESENTE LA TECNOLOGÍA AMG TRACK PACE, SISTEMA QUE TRANSFORMA LA CENTRAL MBUX Y EL TELÉFONO DEL USUARIO EN UN INGENIERO DE PISTA, QUE MONITOREA LAS TÉCNICAS DE MANEJO APLICADAS Y LAS ANALIZA TOMANDO COMO REFERENCIA 80 VARIABLES.

Pero la quinta esencia de este automóvil está en el vano frontal, en el motor de cuatro cilindros más potente que ha producido la casa alemana para ser instalado en un ejemplar de serie. Se trata de un bloque turbo gasolinero de 2.0 litros que produce 421 CV y 500 Nm de torque, erogues brutales que son administrados por una transmisión AMG Speedshift DCT de ocho velocidades, un conjunto de doble embrague que comunica la energía cinética a las cuatro ruedas; se trata del sistema denominado 4Matic+.

Entre sus muchas novedades este modelo incluye el sistema AMG Torque Control, que consta de un nuevo diferencial trasero, con dos embragues multidisco que se controlan electrónicamente, gestión que favorece el reparto de par entre ambos ejes y también entre las dos ruedas del tren posterior. Además se ofrecen los modos de conducción Calzada Resbaladiza, Comfort, Sport, Sport+, Race y el debutante Drift Mode, todos ellos contenidos en el módulo AMG Dynamic Select.

Por supuesto que se trata de un hatchback superlativo, colmado de equipamiento destinado al confort y a la seguridad, destacando en este ámbito el sistema de alerta de cansancio Attention Assist, el cual analiza al menos 30 parámetros de conducción, para detectar síntomas típicos de agotamiento y una eventual falta de atención de quien está a cargo del volante.

Un fenómeno interesante se produjo cuando el primer ejemplar con las características de este Mercedes-AMG salió al mercado. De inmediato los “hot-hatch” tradicionales quedaron en ridículo, por lo que el nivel de los mismos debió subir un par de escalones, surgiendo así una raza muy especial de bólidos compactos… entre los que se cuenta al Renault Mégane RS Trophy-R y al Volkswagen Golf R.