Audi A1 Sportback | Los secretos de la segunda generación

La silueta de este ejemplar en ciertos aspectos nos recuerda al legendario Sport quattro de mediados de los ochenta, aunque está claro que el tiempo no pasa en vano y que el temperamento de Audi se ha ido apaciguando, para adaptarse a las necesidades de hoy. Pero el A1 Sportback heredó una pizca del salvajismo de sus ancestros, atributo que lo convierte en un automóvil no apto para mesurados.

Por Leonardo Pacheco / Fotos Prensa Audi  

El A1 fue presentado hace diez años, asumiendo desde ese momento el rol del modelo que permitiría acceder al line up de la firma alemana. Más tarde, en 2015, se agrega la variante Sportback, que es un A1 equipado con cinco puertas en lugar de tres, silueta que le ayudó a expandir su presencia hacia otros segmentos, ya que el citado formato ofrecía una volumetría más generosa lo que de inmediato despertó el interés de esos compradores que buscaban más espacio interior en lugar de una imagen juvenil.

Pero ahora es tiempo de hablarles de la segunda generación del A1 Sportback, un ejemplar que llega a nuestro país con ajustes en su estética y aumentadas cotas exteriores, destacando en este ámbito sus 4.029 mm de largo (+56 mm) y esos 2.563 mm de distancia entre ejes (+100 mm); gracias a estos aportes la capacidad del maletero sumó 65 litros para quedar con 335 litros en su formato mínimo.

FUE EN 2007 CUANDO LA CASA DE LOS ANILLOS PRESENTÓ EL EJEMPLAR QUE MÁS TARDE SER CONVERTIRÍA EN EL A1. SU NOMBRE ERA METROPROJECT QUATTRO Y DEBUTÓ EN EL SALÓN DE TOKIO, CON MUY BUENOS AUGURIOS POR LO DEMÁS.

La estética de este modelo no varía de un modo radical, sino que solo se refrescaron algunos detalles que lo hacen lucir un poco más joven, aunque está claro que las modificaciones practicadas a la plataforma confirman que se trata de un salto generacional y no de un simple facelift.

El frontal exhibe una proa poderosa, que hace notar su presencia por sobre la de cualquier otro componente, destacando esas tres hendiduras practicadas en el punto donde cierra el capó, un claro homenaje al Sport quattro, sin olvidar por supuesto la moderna influencia que ejercen los faros de ledes y la respetable imagen proyectada por la mascarilla Singleframe, que es el sello característico de este fabricante.

La calidad no es un regalo

El habitáculo se muestra deportivo, aunque sin olvidar que la variante Sportback busca satisfacer otras necesidades… la de volumetría entre ellas. Pero aún así el cockpit destila personalidad racing, sobre todo en las versiones Sport, exhibiendo el mismo color de la carrocería en ciertos sectores del tablero y de la consola central, e incluyendo una alegre tapicería cuadrillé. Claro que existe una ambientación más formal, dominada por los tonos negro y gris, la que se ajusta a paladares inclinados hacia la elegancia.

La modernidad de este modelo queda de manifiesto al anunciarse la presencia del avanzado sistema de conectividad Audi MMI, el que de manera estándar incluye una pantalla táctil de 8,8” que brinda acceso a las plataformas Apple CarPlay y Android Auto; en las versiones Sport se ofrece el dispositivo Audi Virtual Cockpit con pantalla digital de 12,25”.

El A1 Sportback se presenta en tres variantes: 30 TFSI, 30 TFSI Sport y 35 TFSI Sport. Todas ellas están equipadas con caja Stronic de siete velocidades, con programas de manejo Audi Drive Select (Auto, Dinámico, Eficiente e Individual) y tracción delantera, siendo la gran diferencia, además de la dotación estándar, la presencia de un motor turbo gasolinero de 1.0 litro (116 CV) en las dos unidades que abren la oferta, y de un bloque turbo gasolinero de 1.5 litro (150 CV) en el ejemplar que cierra el abanico de versiones; los precios van desde $19.990.000 hasta $23.990.000.

Está claro que el Audi A1 Sportback no fue creado para usuarios tímidos ni mucho menos para los compradores reflexivos. Es una refinada pieza de ingeniería, provista de los últimos avances técnicos obtenidos por la marca, y no podemos olvidar que posee una calidad superlativa en todos sus detalles, además de un desempeño impecable. ¿Muy caro?, sí, puede que lo sea, pero quienes conocen el pensamiento y el actuar de Audi saben que este Sportback no llegó a Chile para engrosar las ventas sacrificando calidad por precio… esas prácticas no corresponden a esta prestigiosa marca.